miércoles, 17 de junio de 2015






Habiendo planteado en publicaciones anteriores la certeza de la condición migrante natural del humano, intentaremos describir en ésta, reseñar brevemente la constitución de la base poblacional que habita nuestro territorio, para entender cuales fueron las corrientes migratorias históricas que conformaron la población actual de la Argentina.
El escritor, historiador y profesor Carlos Martinez Sarasola en su libro "Nuestros  Paisanos los Indios" describe someramente cuatro etapas en la evolución de lo que llamamos el desarrollo poblacional del territorio americano y particularmente de lo que hoy se conoce como Argentina. Una primera etapa esta constituida por lo que Sarasola llama "los antiguos" aquellos pobladores primitivos, grupos de cazadores y recolectores que bajaron desde el norte en un continuo proceso histórico que continúo al cruce del estrecho de Bering y la llegada de los antecesores humanos al territorio americano, esa primer introducción producida hace unos 30 000 años, se fue desplazando hacia el sur y llega a nuestro actual territorio aproximadamente entre 11000 y 6000 años atrás. Es importante hacer notar que aquellos que llegaban a estos territorios, eran ni mas ni menos que "migrantes" seres humanos buscando desesperadamente mejores condiciones de vida, Estos recién arribados se transformarían, al asentarse en estos territorios, en los ancestros de aquellos pueblos originarios encontrados por el conquistador español al llegar a estas tierras, hace algo más de 400 años.
El conquistador Europeo no deja de ser de algún modo, un migrante que recorre el territorio americano y se va instalando en distintos lugares según su naturaleza y sus empatías . Sucede aquí dice Martínez Sarasola, la que quizás sea la primer mixturación poblacional a partir del encuentro de europeos y americanos, la consolidación de la ocupación se realiza a partir de la llegada de europeos que lentamente se van mixturando con el habitante originario.
Luego de los procesos revolucionarios en medio del desarrollo económico que trajeron aparejados esos procesos en toda América, comienza una segunda oleada de migrantes europeos que vienen a ocupar las campiñas fundamentalmente, El proceso de extensión de las fronteras de la "civilización" se cimienta en el arribo de nuevos contingentes de distintos lugares de Europa, son los que aun hoy se conocen como los "colonos" una tercera etapa del proceso migratorio que vino a poblar nuestro país es el que se da a principios  del siglo XX hasta la mitad del siglo otra vez los europeos que llegan a América, en este caso espantados por el hambre, la pobreza y el horror de las dos guerras mundiales que asolaron a Europa en la primera mitad del siglo pasado. Nuevos contingentes de colonos, pero también ahora, obreros industriales, artesanos etc. arriban a trabajar y poblar el nuevo continente. Vienen, como se dijo casi en forma de muletilla, a "hacerse la América." Existe una cuarta oleada poblacional de características diferentes a las anteriores, se da a partir de la segunda mitad del siglo XX, es como resultado de los cambios fundamentales concretados en nuestro país a partir del primer Peronismo, iniciado allá por 1946, luego del mítico 17 de Octubre del año anterior. La diferencia fundamental de este nuevo proceso migratorio es que los arribado no bajaban de los barcos luego de cruzar el atlántico, sino que mas bien llegaban por vía terrestre desde los países limítrofes, fundamentalmente paraguayos, uruguayos, chilenos y bolivianos se fueron mimetizando en los distintos ámbitos laborales, especialmente la construcción y el trabajo agrícola.
todas y cada una de estas oleadas poblacionales tienen la característica de adaptarse perfectamente, sin mayores problemas de integración.
Este es un rasgo distintivo en el proceso poblacional de nuestro país, la integración de los nuevos habitantes al entramado social que los termina conteniendo,
La condición de extranjero, no es en la práctica un impedimento para la integración, mas allá claro, de las naturales asimetrías culturales.
Es en los últimos años que comienza a darse lo que podríamos identificar una quinta etapa de migración hacia nuestro país, en este caso fundamentalmente proveniente de países de latinoamérica, limítrofes y no limítrofes destacándose entre ellos, los Paraguayos, los Bolivianos y los peruanos.
El creciente grado de hostigamiento hacia estos nuevos contingentes recién arribados, empieza a verse con  preocupación, por manifestar procesos graves de discriminación y rechazo, que generan situaciones de violencia y agresividad. Resulta interesante poder discernir cual es el problema de fondo, si se trata simplemente de un nuevo y complejo sentimiento social de rechazo al extranjero, por su mera condición de tal, o si detrás de estas actitudes hay una manifestación de una equivoca consideración racial, ¿ Porque las estigmatizaciones mas crueles y dolorosas recaen sobre bolivianos y peruanos fundamentalmente? exponemos en este blog una hipótesis digna de ser analizada que se podría resumir en una pregunta. ¿ la estigmatización y el desprecio ejercido hacia bolivianos y peruanos es una cuestión de nacionalidades o es una expresión de odio racial, se los rechaza por extranjeros o por morochos? La consecuente aspiración europeizante de importantes sectores de la población argentina, esa cuestión de sentirse mas europeos que latinoamericanos nos lleva a pensar que las preguntas son muy atendibles y vislumbrar que las respuestas que solucionen la problemática de la estigmatización, las expresiones discriminatorias y el contenido xenófobo de algunas conductas sociales colectivas, pueden llegar a ser mucho mas complejas e inaccesibles .de lo que se pueda imaginar.
El proceso de desarrollo económico de sectores de la población migrante, fundamentalmente los bolivianos ocupando espacio en actividades cada vez mas diversas y consolidándose en otras ya conocidas como la horticultura y la integración vertical    yendo desde productores,, comercializadores mayoristas, distribuidores y minoristas, actividades de las cuales dada su alta competitividad empresarial logran desplazar a otros sectores sociales, sumado esto a su natural atavismos cultural, van construyendo barreras que hacen cada vez mas difícil la integración total de las comunidades al resto de la sociedad.
la integración de las comunidades migrantes, como objetivo social imperativo necesita tanto de la solidaridad y amplitud  del anfitrión como de la voluntad y el empeño del migrante. ambas cuestiones están en disputa, es necesario una interacción sincera y sin dobles discursos ni moralinas. De todos depende.