MIGRACIÓN Y BARBARIE
El objetivo confeso de este blog, es demostrar la valía del aporte de los “migrantes” a la economía y por ende a la sociedad. Nos esforzaremos en centrar el análisis y las evaluaciones en nuestro distrito de Escobar, sin embargo recurriremos de continuo a realidades de otros distritos o de otros lugares que ayuden a la comprensión definitiva del grado de complejidad de la temática.
En este trance, aun esforzándonos en mantener un mínimo orden cronológico que nos permita salvarnos de caer en la confusión, será necesario que vayamos en un viaje virtual de la realidad del presente, hacia los datos precisos del pasado real. Comparar lo que pasó con lo que pasa, creemos, al menos lo deseamos, servirá para entender las relaciones internas de una sociedad compleja, con sus conceptos y pre conceptos, con sus juicios y sus prejuicios. Tenemos la esperanza que explicitar similitudes y diferencias en un análisis técnicamente comparativo, nos servirá para poder salir del bochorno de la discriminación social, política, racial o religiosa. Intentamos demostrar en síntesis, que los que hoy miran con ojos esquivos a los migrantes de estos días que según indican los datos del censo 2010 son en su enorme mayoría originarios de pueblos y países de Latino América. Aquellos tentados de discriminar a los bolitas, los paraguas y los peruanos, son en términos generales, el emergente social de otras comunidades migrantes, que en su momento también fueron discriminadas y desvalorizadas. Tenemos la eterna esperanza de que será otra vez el tiempo, la convivencia, el interactuar en el seno de una sociedad dinámica, lo que permitirá salvar todo sesgo de discriminación y desprecio para con aquel que no deja de ser un igual, más allá del lugar donde haya nacido.
NINGÚN HOMBRE ES ILEGAL
Corrían los primeros tiempos de la
Democracia, sin embargo los sesgos de la dictadura aun estaban demasiado presentes,
la xenofobia era un hábito latente que nunca dejaba de aparecer, casi igual que
ahora. En los medios de difusión, radio, diarios, televisión, debido a una
noticia circunstancial, se repetía constantemente el término inmigración
ilegal, y como suele suceder, bajaba de los medios de comunicación y se
instalaba, en el lenguaje cotidiano del pueblo. Fue por ese entonces que en un
paredón de una calle medio oscura del barrio de Once apareció el siguiente
grafiti: “¿Migrante ilegal? ¡Ningún
hombre es ilegal!”
¿Pero… que
cosa es la migración, que entendemos que queda definido dentro de ese concepto?
Si tratáramos de emprender la harto difícil tarea de despojar a nuestro
lenguaje de conceptos preestablecidos, privarlo de cuestiones que se sobre
entienden y extender las fronteras del razonamiento para hacerlo abarcativo del
universo total de la especie, estaríamos
cerca, de concluir que migrantes somos casi la totalidad de los seres humanos,
que el universo de genuinos autóctonos resulta infinitesimal en relación a la
población total del planeta.
Hace
aproximadamente 2 millones de años los antecesores del actual humano,
comenzaron lo que se podría considerar la primera migración, la fundante,
dejaron el reducto del África, donde se habían generado las especies asociadas
al hoy ser humano y comenzaron una verdadera conquista del planeta, no es
objetivo de este trabajo reseñar el proceso de migración y población llevado a
delante por nuestros antecesores homínidos, sino entender la amplitud del
concepto migración y su connotación evidentemente humana, el hombre es migrante
por naturaleza y si hoy somos como somos y donde somos, es porque en sus principios
el hombre migró buscando mejores condiciones de vida.
Hagamos un
esfuerzo para entender los contextos que describen la migración. Cuando decimos
que los primigenios homínidos emigraron de África para llegar a Europa, Asia y
luego América, estamos contextualizando ese periplo con términos que se
acunaron muchísimo después de realizado el hecho, no sabían aquellos intrépidos
que partían de África, ni que se dirigían a Asia o Europa ni que hablar de
América.
En efecto
aquel viaje tenía otros márgenes, otros límites, otras definiciones. Su
migración era geográfica, desconocía los términos políticos que hoy definen
esos procesos, sin embargo en la práctica no fue demasiado diferente al viaje
que aun hoy miles de africanos pretenden iniciar, ese viaje entre Ceuta y
Gibraltar que tantas tragedias pone en las tapas de los diarios
recurrentemente. Sintetizando en demasía podemos decir que las restricciones
que hace dos millones de años sufrieron aquellos primeros migrantes fueron
propias de la naturaleza, las que sufren hoy millones de personas desplazadas
de sus lugares de origen son fundamentalmente de carácter político, económico y social, es decir
restricciones y peligros impuestos por la misma cultura humana, no por la
naturaleza.
El desarrollo
histórico, la cultura, la civilización en definitiva, van imponiendo márgenes,
límites que terminan estructurando las relaciones sociales, que vistas en el
foco del presente histórico parecen ser definitivas o inamovibles pero lejos
están de serlo.
Para ir acercando
este trabajo al hecho que nos interesa, analizar y exponer, la migración y para
ser más precisos, la migración vistas desde nuestra realidad como país o como
sociedad, describiremos algunos datos estadísticos actuales tratando de darles
un contexto histórico y geográfico que nos ayuden a definir en amplitud el
termino Migración en nuestro país.
Según el
censo del año 2010 la cantidad de extranjeros radicados en el país ronda el
4,5% de la población total, de ellos poco más del 50% son procedentes de
Bolivia y Paraguay.
Es aquí donde nos permitimos abrir un
paréntesis, hacer un ejercicio de memoria y reconocer que más del 50% de los
extranjeros que viven en nuestro país no lo hubieran sido, hace 200 años. Esto
se desprende de que tanto Bolivia como
Paraguay pertenecieron a la unidad administrativa y política conocida
como Virreinato del Rio de la Plata, la separación de los mismos tiene que ver
con avatares de la guerra y la política y no con el origen étnico, cultural y
ni siquiera geográfico. En síntesis los bolivianos y los paraguayos no son
argentinos por cuestiones estrictamente ajenas a las voluntades de los pueblos.
Los territorios del Virreinato del Río de la Plata, que corresponden a las
actuales repúblicas de Bolivia y Paraguay no eran exactamente las más atrasadas
ni mucho menos. En el actual territorio boliviano se encontraba por ejemplo la
real audiencia de Charcas y la universidad más prestigiosa, donde estudiaban
las elites de los habitantes de Buenos Aires entre ellos por ejemplo Mariano
Moreno. En los territorios de la hoy república del Paraguay se llevó adelante
una de las experiencias de organización autónoma, política económica y social
absolutamente innovadora y revolucionaria para la época, bajo la conducción de
la orden de los Jesuitas, hasta que estos fueran expulsados de España y perseguidos en América, la impronta de las
misiones jesuíticas fue el material donde se forjara el magnífico ideal libertario
de la Republica de Solano López que diera lugar a un país pujante, evolucionado
para su época e igualitario, experiencia que fuera aniquilada en la ignominiosa
guerra de la triple Alianza(infamia).
Entonces la
eminencia de la universidad de Chuquisaca y la real audiencia de Charcas, la
idea revolucionaria para la época de las misiones jesuíticas y el posterior
estado Paraguayo, pujante moderno, e igualitario, son los antecedentes de los
pueblos que hoy conforman más del 50% de los migrantes en la república
Argentina, son parte de lo que fuimos, madera del mismo tronco, separados al
nacer por las contingencias de los procesos históricos.
El historiador
y escritor Carlos Martínez Sarasola en su libro, Nuestros Hermanos los Indios, intenta
un acercamiento a la descripción de la población actual de la republica
Argentina y al análisis de las distintas etapas migratorias que la conformaron.
Allí enumera las distintas corrientes que fueron poblando lo que hoy es nuestro
territorio, en primer término lo que menciona como los antiguos, es decir los
primeros pobladores, conocidos como precolombinos, con sus diferencias, ya que
lejos estaban de ser homogéneos. La segunda parte son los que arribaron con los
conquistadores, fundamentalmente españoles, pero también portugueses, ingleses,
franceses y de otros países de Europa, es también destacable aquí el arribo de
los esclavos negros traídos de África, una tercera oleada migratoria estuvo
constituida por los europeos que llegaron a mediados del siglo expresada por
Sarmiento, ese intento de poblar el territorio nacional con europeos que
escapaban en primer término del hambre en sus países de origen y mas luego de
la primera guerra mundial. Una cuarta etapa de la migración poblacional en
nuestro país, se empieza a dar después de la segunda guerra mundial, con el
proyecto de sustitución de importaciones del primer peronismo que impone un proceso de incipiente industrialización y al mismo
tiempo la jerarquización de la mano de obra industrial en el país. En esta
etapa, el origen de los migrantes que arribaban resulta un mix entre países
europeos, España, Italia, Portugal y también se empieza a observar la aparición
de migraciones de países limítrofes, Uruguay, Paraguay, Chile fundamentalmente
y también la aparición de migraciones internas, con un cambio marcado de la
relación del coeficiente de, población rural / población urbana y la aparición
de los grandes conglomerados en torno a
las urbes más importantes del país, como el gran Buenos Aires o el gran Rosario
por ejemplo.
Analizando en
perspectiva histórica y en la dinámica de los flujos migratorios vemos como se
constituye la población del actual territorio de nuestro país como llegamos al
actual “argentino” en la confluencia de aquel homínido africano que huía quizás
de la desertificación o la glaciación, pasando por el europeo que escapaba del
hambre y la guerra o los vecinos latinoamericanos atraídos por el relativo buen
pasar de la Argentina pujante, es en esa confluencia donde se legitiman cada
una de esas corrientes migratorias, es el tiempo que consolida los lazos e
intercala los rasgos culturales hasta formar una nueva cultura, eso es
justamente la migración, una construcción de culturas, una articuladora de
diferencias, un camino interminable que nutre la continua evolución de la
condición humana.
Aquel grafiti
pintado en la pared de una calle oscura de Once, era la respuesta a la inquina
maledicente que pretende confrontar pobres contra pobres, débiles contra
débiles, víctimas contra víctimas. La gran paradoja que se esconde detrás de la
mirada perpleja de una parte importante de la sociedad sobre la migración, en
EEUU, en Argentina, o donde sea, es que se apunta como culpables a quienes solo
son víctimas de una situación que los supera, el africano que muere ahogado
frente a la Isla de Lampedusa, el Centro Americano que es aniquilado, por los
sicarios mexicanos, los bolivianos y paraguayos estigmatizados en las redes
sociales, las canchas de futbol, y hasta en las paredes de las ciudades de la
Argentina, no son otra cosa que víctimas del mismo poder que azota.
“Corresponde
no dejar de señalar que esta América morena que le reza a Dios en luso y
español, es la más increíble síntesis de un proceso sincrético de culturas
marginadas y subordinadas, la interacción de prácticamente toda la marginación
planetaria. Así fueron subordinados y marginados los indios y los propios
colonizadores que en general provenían del sur de la península, muchos de ellos
árabes convertidos a garrotazos. Como lo fueron los judíos que lograron pasar a
través de Portugal para llegar aquí y que tenían que ocultar su condición de
cristianos nuevos; también se marginó a los negros del Golfo de Guinea traídos
como esclavos, ocurrió lo propio con los chinos a quienes trajeron por el
Pacífico cuando se acabaron los negros esclavizados; por último fueron
marginados nuestros abuelos y bisabuelos a los que expulsaron de Europa, porque
el sistema productivo no tenía donde meterlos.”
LOS
MIGRANTES Y LA DISCRIMINACIÓN EN ARGENTINA
José Sáez Capel
Facultad de Derecho y Ciencias Sociales - Universidad de Buenos Aires
Trataremos de
aquí en mas de exponer el invalorable aporte a nuestra vida diaria que proviene
del esfuerzo, el trabajo, la dedicación y el empeño, de aquellos que muchas veces
con liviandad y sin argumentos y sin siquiera saber bien porque, nos empecinamos
en menoscabar, defenestrar y ofender, los migrantes Latinoamericanos y
especialmente bolivianos y paraguayos. Trataremos de poner cara a cara, las
diferencias que hacemos con los sujetos llamados migrantes, intentaremos
explicarnos porque cuando vemos un boliviano trabajando en su quinta de verdura
o un paraguayo arriba de un andamio se nos viene a la cabeza la palabra
“migrante” y porque si vemos la foto de un señor alemán que vive en puerto
madero y es presidente de Mercedes Benz Argentina, nos viene a la cabeza la
palabra, Gerente, empresario, ejecutivo, o como está de moda ahora CEO, pero
nunca lo veremos como un “migrante”