martes, 19 de mayo de 2015


MIGRACIÓN Y BARBARIE

El objetivo confeso de este blog,  es demostrar la valía del aporte de los “migrantes” a la economía y por ende a la sociedad. Nos esforzaremos en centrar el análisis y las evaluaciones en nuestro distrito de Escobar, sin embargo recurriremos de continuo a realidades de otros distritos o de otros lugares que ayuden a la comprensión definitiva del grado de  complejidad de la temática. 
En este trance, aun esforzándonos en mantener un mínimo orden cronológico que nos permita salvarnos de  caer en la confusión, será necesario que vayamos en un viaje virtual de la realidad del presente, hacia los datos precisos del pasado real. Comparar lo que pasó con lo que pasa, creemos, al menos lo deseamos, servirá para entender las relaciones internas de una sociedad compleja, con sus conceptos y pre conceptos, con sus juicios y sus prejuicios. Tenemos la esperanza que explicitar similitudes y diferencias en un análisis técnicamente comparativo, nos servirá para poder salir del bochorno de la discriminación social, política, racial o religiosa. Intentamos demostrar en síntesis, que los que hoy miran con ojos esquivos a los migrantes de estos días que según indican los datos del censo 2010 son en su enorme mayoría originarios de pueblos y países de Latino América. Aquellos tentados de discriminar a los bolitas, los paraguas y los peruanos, son en términos generales, el emergente social de otras comunidades migrantes, que en su momento también fueron discriminadas y desvalorizadas. Tenemos la eterna esperanza de que será otra vez el tiempo, la convivencia, el interactuar en el seno de una sociedad dinámica, lo que permitirá salvar todo sesgo de discriminación y desprecio para con aquel que no deja de ser un igual, más allá del lugar donde haya nacido.
 

NINGÚN HOMBRE ES ILEGAL

Corrían los primeros tiempos de la Democracia, sin embargo los sesgos de la dictadura aun estaban demasiado presentes, la xenofobia era un hábito latente que nunca dejaba de aparecer, casi igual que ahora. En los medios de difusión, radio, diarios, televisión, debido a una noticia circunstancial, se repetía constantemente el término inmigración ilegal, y como suele suceder, bajaba de los medios de comunicación y se instalaba, en el lenguaje cotidiano del pueblo. Fue por ese entonces que en un paredón de una calle medio oscura del barrio de Once apareció el siguiente grafiti:  “¿Migrante ilegal? ¡Ningún hombre es ilegal!”

¿Pero… que cosa es la migración, que entendemos que queda definido dentro de ese concepto? Si tratáramos de emprender la harto difícil tarea de despojar a nuestro lenguaje de conceptos preestablecidos, privarlo de cuestiones que se sobre entienden y extender las fronteras del razonamiento para hacerlo abarcativo del universo total de la especie,  estaríamos cerca, de concluir que migrantes somos casi la totalidad de los seres humanos, que el universo de genuinos autóctonos resulta infinitesimal en relación a la población total del planeta.

Hace aproximadamente 2 millones de años los antecesores del actual humano, comenzaron lo que se podría considerar la primera migración, la fundante, dejaron el reducto del África, donde se habían generado las especies asociadas al hoy ser humano y comenzaron una verdadera conquista del planeta, no es objetivo de este trabajo reseñar el proceso de migración y población llevado a delante por nuestros antecesores homínidos, sino entender la amplitud del concepto migración y su connotación evidentemente humana, el hombre es migrante por naturaleza y si hoy somos como somos y donde somos, es porque en sus principios el hombre migró buscando mejores condiciones de vida.

Hagamos un esfuerzo para entender los contextos que describen la migración. Cuando decimos que los primigenios homínidos emigraron de África para llegar a Europa,  Asia  y luego América, estamos contextualizando ese periplo con términos que se acunaron muchísimo después de realizado el hecho, no sabían aquellos intrépidos que partían de África, ni que se dirigían a Asia o Europa ni que hablar de América.
En efecto aquel viaje tenía otros márgenes, otros límites, otras definiciones. Su migración era geográfica, desconocía los términos políticos que hoy definen esos procesos, sin embargo en la práctica no fue demasiado diferente al viaje que aun hoy miles de africanos pretenden iniciar, ese viaje entre Ceuta y Gibraltar que tantas tragedias pone en las tapas de los diarios recurrentemente. Sintetizando en demasía podemos decir que las restricciones que hace dos millones de años sufrieron aquellos primeros migrantes fueron propias de la naturaleza, las que sufren hoy millones de personas desplazadas de sus lugares de origen son fundamentalmente de carácter  político, económico y social, es decir restricciones y peligros impuestos por la misma cultura humana, no por la naturaleza.

El desarrollo histórico, la cultura, la civilización en definitiva, van imponiendo márgenes, límites que terminan estructurando las relaciones sociales, que vistas en el foco del presente histórico parecen ser definitivas o inamovibles pero lejos están de serlo.
Para ir acercando este trabajo al hecho que nos interesa, analizar y exponer, la migración y para ser más precisos, la migración vistas desde nuestra realidad como país o como sociedad, describiremos algunos datos estadísticos actuales tratando de darles un contexto histórico y geográfico que nos ayuden a definir en amplitud el termino Migración en nuestro país.
Según el censo del año 2010 la cantidad de extranjeros radicados en el país ronda el 4,5% de la población total, de ellos poco más del 50% son procedentes de Bolivia y Paraguay.
 Es aquí donde nos permitimos abrir un paréntesis, hacer un ejercicio de memoria y reconocer que más del 50% de los extranjeros que viven en nuestro país no lo hubieran sido, hace 200 años. Esto se desprende de que tanto Bolivia como  Paraguay pertenecieron a la unidad administrativa y política conocida como Virreinato del Rio de la Plata, la separación de los mismos tiene que ver con avatares de la guerra y la política y no con el origen étnico, cultural y ni siquiera geográfico. En síntesis los bolivianos y los paraguayos no son argentinos por cuestiones estrictamente ajenas a las voluntades de los pueblos. Los territorios del Virreinato del Río de la Plata, que corresponden a las actuales repúblicas de Bolivia y Paraguay no eran exactamente las más atrasadas ni mucho menos. En el actual territorio boliviano se encontraba por ejemplo la real audiencia de Charcas y la universidad más prestigiosa, donde estudiaban las elites de los habitantes de Buenos Aires entre ellos por ejemplo Mariano Moreno. En los territorios de la hoy república del Paraguay se llevó adelante una de las experiencias de organización autónoma, política económica y social absolutamente innovadora y revolucionaria para la época, bajo la conducción de la orden de los Jesuitas, hasta que estos fueran expulsados de España y  perseguidos en América, la impronta de las misiones jesuíticas fue el material donde se forjara el magnífico ideal libertario de la Republica de Solano López que diera lugar a un país pujante, evolucionado para su época e igualitario, experiencia que fuera aniquilada en la ignominiosa guerra de la triple Alianza(infamia).
Entonces la eminencia de la universidad de Chuquisaca y la real audiencia de Charcas, la idea revolucionaria para la época de las misiones jesuíticas y el posterior estado Paraguayo, pujante moderno, e igualitario, son los antecedentes de los pueblos que hoy conforman más del 50% de los migrantes en la república Argentina, son parte de lo que fuimos, madera del mismo tronco, separados al nacer por las contingencias de los procesos históricos.


El historiador y escritor Carlos Martínez Sarasola en su libro, Nuestros Hermanos los Indios, intenta un acercamiento a la descripción de la población actual de la republica Argentina y al análisis de las distintas etapas migratorias que la conformaron. Allí enumera las distintas corrientes que fueron poblando lo que hoy es nuestro territorio, en primer término lo que menciona como los antiguos, es decir los primeros pobladores, conocidos como precolombinos, con sus diferencias, ya que lejos estaban de ser homogéneos. La segunda parte son los que arribaron con los conquistadores, fundamentalmente españoles, pero también portugueses, ingleses, franceses y de otros países de Europa, es también destacable aquí el arribo de los esclavos negros traídos de África, una tercera oleada migratoria estuvo constituida por los europeos que llegaron a mediados del siglo expresada por Sarmiento, ese intento de poblar el territorio nacional con europeos que escapaban en primer término del hambre en sus países de origen y mas luego de la primera guerra mundial. Una cuarta etapa de la migración poblacional en nuestro país, se empieza a dar después de la segunda guerra mundial, con el proyecto de sustitución de importaciones del primer peronismo que impone un  proceso de incipiente industrialización y al mismo tiempo la jerarquización de la mano de obra industrial en el país. En esta etapa, el origen de los migrantes que arribaban resulta un mix entre países europeos, España, Italia, Portugal y también se empieza a observar la aparición de migraciones de países limítrofes, Uruguay, Paraguay, Chile fundamentalmente y también la aparición de migraciones internas, con un cambio marcado de la relación del coeficiente de, población rural / población urbana y la aparición de los grandes conglomerados en torno  a las urbes más importantes del país, como el gran Buenos Aires o el gran Rosario por ejemplo.
Analizando en perspectiva histórica y en la dinámica de los flujos migratorios vemos como se constituye la población del actual territorio de nuestro país como llegamos al actual “argentino” en la confluencia de aquel homínido africano que huía quizás de la desertificación o la glaciación, pasando por el europeo que escapaba del hambre y la guerra o los vecinos latinoamericanos atraídos por el relativo buen pasar de la Argentina pujante, es en esa confluencia donde se legitiman cada una de esas corrientes migratorias, es el tiempo que consolida los lazos e intercala los rasgos culturales hasta formar una nueva cultura, eso es justamente la migración, una construcción de culturas, una articuladora de diferencias, un camino interminable que nutre la continua evolución de la condición humana.
Aquel grafiti pintado en la pared de una calle oscura de Once, era la respuesta a la inquina maledicente que pretende confrontar pobres contra pobres, débiles contra débiles, víctimas contra víctimas. La gran paradoja que se esconde detrás de la mirada perpleja de una parte importante de la sociedad sobre la migración, en EEUU, en Argentina, o donde sea, es que se apunta como culpables a quienes solo son víctimas de una situación que los supera, el africano que muere ahogado frente a la Isla de Lampedusa, el Centro Americano que es aniquilado, por los sicarios mexicanos, los bolivianos y paraguayos estigmatizados en las redes sociales, las canchas de futbol, y hasta en las paredes de las ciudades de la Argentina, no son otra cosa que víctimas del mismo poder que azota.  

“Corresponde no dejar de señalar que esta América morena que le reza a Dios en luso y español, es la más increíble síntesis de un proceso sincrético de culturas marginadas y subordinadas, la interacción de prácticamente toda la marginación planetaria. Así fueron subordinados y marginados los indios y los propios colonizadores que en general provenían del sur de la península, muchos de ellos árabes convertidos a garrotazos. Como lo fueron los judíos que lograron pasar a través de Portugal para llegar aquí y que tenían que ocultar su condición de cristianos nuevos; también se marginó a los negros del Golfo de Guinea traídos como esclavos, ocurrió lo propio con los chinos a quienes trajeron por el Pacífico cuando se acabaron los negros esclavizados; por último fueron marginados nuestros abuelos y bisabuelos a los que expulsaron de Europa, porque el sistema productivo no tenía donde meterlos.”
LOS MIGRANTES Y LA DISCRIMINACIÓN EN ARGENTINA      José Sáez Capel 
Facultad de Derecho y Ciencias Sociales  - Universidad de Buenos Aires

Trataremos de aquí en mas de exponer el invalorable aporte a nuestra vida diaria que proviene del esfuerzo, el trabajo, la dedicación y el empeño, de aquellos que muchas veces con liviandad y sin argumentos y sin siquiera saber bien porque, nos empecinamos en menoscabar, defenestrar y ofender, los migrantes Latinoamericanos y especialmente bolivianos y paraguayos. Trataremos de poner cara a cara, las diferencias que hacemos con los sujetos llamados migrantes, intentaremos explicarnos porque cuando vemos un boliviano trabajando en su quinta de verdura o un paraguayo arriba de un andamio se nos viene a la cabeza la palabra “migrante” y porque si vemos la foto de un señor alemán que vive en puerto madero y es presidente de Mercedes Benz Argentina, nos viene a la cabeza la palabra, Gerente, empresario, ejecutivo, o como está de moda ahora CEO, pero nunca lo veremos como un “migrante”

















No hay comentarios:

Publicar un comentario